Ciudad de Buenos Aires, septiembre de 2007.
Documento elaborado por las organizaciones de La Mesa con motivo de los festejos del Día Nacional de la Juventud:
- Por la plena vigencia del artículo 40 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires
- Por la efectiva creación y funcionamiento del Consejo
- Por el diseño participativo de políticas de juventud
- Por la promoción activa y no meramente discursiva o normativa de los sectores juveniles
La Dirección Nacional de Juventud instauró el año pasado el Día Nacional de la Juventud, con el objetivo de rescatar y conmemorar las vidas de las y los jóvenes que fueron secuestrados, y posteriormente asesinados por la dictadura, en la tristemente conocida “Noche de los Lápices”.
Un especial reconocimiento a la Dirección Nacional de Juventud por ese gesto y por acompañarnos en esta oportunidad.
A un año de la iniciativa, las organizaciones juveniles y que trabajamos con diversos grupos de jóvenes nos hemos apropiado de la fecha con el propósito de celebrar nuestro Día encontrándonos, conociéndonos, compartiendo nuestras experiencias y uniéndonos en nuestra propia diversidad y la de las múltiples realidades desde las que cada día realizamos nuestro aporte no sólo al desarrollo de nuestra generación sino también al de nuestras comunidades.
Hemos elegido rescatar todo lo positivo del compromiso y participación que las y los jóvenes de cada generación han brindado a la construcción de nuestra historia, expresándolo en las cintas amarillas que estamos distribuyendo.
Como Mesa de Concertación Juvenil de la Ciudad de Buenos Aires, aprovechamos también la oportunidad para reflexionar y expresarnos colectivamente acerca de cuestiones que nos afectan directamente, conociendo nuestros derechos e involucrándonos activamente para garantizar que todas y todos podamos acceder a los mismos en igualdad de oportunidades, reivindicando la misión que nos dio origen: la creación del Consejo de Juventud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
¿Por qué es importante el Consejo de Juventud?
En nuestra ciudad gozamos de una de las legislaciones más modernas en cuanto a temática juvenil, desde el Art. 40 de nuestra constitución hasta la Ley de Creación de Consejo de Juventud sancionada en noviembre de 2005. Sin embargo, a pesar de nuestra comprometida labor con este tema, difundiéndolo entre la población, informándonos de cómo se han llevado adelante los Consejos de Juventud en otros países, debatiendo las necesidades locales para su implementación, haciendo peticiones a la legislatura y presentando propuestas desde hace 10 años, todavía no tenemos un Consejo de Juventud en la Ciudad.
El objetivo estratégico de la Mesa de Concertación Juvenil de la Ciudad de Buenos Aires, desde su creación, fue generar las bases políticas y sociales para la creación del Consejo de la Juventud, como el vértice institucional de un movimiento juvenil protagonista y comprometido con la realidad de la Ciudad. En ese sentido, podemos decir que hemos cumplido con nuestra misión: se sancionó la Ley de Creación del Concejo de Juventud. Pero su inexistencia en la práctica nos presenta un nuevo desafío.
Consideramos que el Consejo es una institución estratégica para lograr el debate proactivo y el diseño participativo de políticas de juventud, integrales y diversificadas para viabilizar el desarrollo de las nuevas generaciones de ciudadanas y ciudadanos. Este espacio de carácter plural, abierto y democrático resulta de vital importancia para los diversos sectores juveniles que convivimos en la Ciudad.
¿Por qué necesitamos debatir propuestas de políticas públicas?
En muchos espacios se habla de la juventud en tercera persona y como si fuera un sector homogéneo cuando en realidad nuestra edad es una de las pocas cosas que tenemos en común. Encontramos además que habitualmente se decide sobre nosotras y nosotros sin siquiera consultarnos, ignorando nuestro legítimo derecho a opinar y participar de las decisiones que nos afectan, al mismo tiempo que se desperdicia todo nuestro potencial para desarrollar nuestra ciudadanía plena involucrándonos en las instituciones democráticas sobre las que se sostiene nuestro país.
Una clara muestra de esto es la reciente aprobación del Código Penal Procesal Juvenil, en la Legislatura de la Ciudad. Exigimos a los legisladores, la participación de las organizaciones juveniles en este debate.
Más allá de las numerosas formas en que podemos vivir nuestra juventud, si algo hay que nos unifica como sector, es que transitamos una etapa donde las expectativas sociales sin oportunidades de soñar nuestros propios proyectos de vida llevándolos adelante de un modo socialmente legítimo, permitiendo nuestra realización como sujetos plenos de derecho en condiciones de asumir nuestras responsabilidades, se nos convierten en obstáculos insuperables, en frustraciones que estallan destructivamente tanto a nivel individual como social.
El Consejo de Juventud es el lugar que queremos para participar en el desarrollo de las políticas públicas de juventud.
Desafíos y Problemas que debemos enfrentar:
El Día Nacional de la Juventud es en efecto un logro importantísimo, un reconocimiento que nos alienta a redoblar la apuesta en nuestra misión de conseguir voz y voto en decisiones que nos pueden cambiar la vida, recordando que lo que hacemos hoy en un contexto totalmente diferente, no es ni más ni menos que reclamar nuestros derechos para cumplir con nuestras obligaciones, como lo hicieron aquellos jóvenes platenses.
- Para ampliar nuestra contribución a la generación de empleo;
- Para lograr un desarrollo ambientalmente sostenible;
- Para construcción de una sociedad más justa y equitativa;
- Para el desarrollo de una economía competitiva, viable y socialmente responsable;
- Por una democracia real;
- Para garantizar el acceso de la salud para todas y todos los jóvenes;
- Por la convivencia de diversas formas de vida, de arte de cultura, de religiones, reconociendo a nuestros pueblos originarios, a nuestros inmigrantes y a nosotros mismos, pacíficamente y en igualdad de oportunidades.
EFECTIVA CREACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL CONSEJO YA!